lunes, 30 de marzo de 2009

Los elementos constitutivos de la historieta


Para comprender mejor la importancia de la historieta como medio de comunicación, deben conocerse cuales son los elementos que la conforman. La característica sobresaliente de la historieta se funda en el uso de dos códigos, el visual y el verbal. Su relación responde a los lineamientos fundamentales del género y tiene un objetivo común, la función narrativa de la serie secuencial imagen-texto. A ello se agrega todo un repertorio de signos específicos, que pueden identificarse como parte del lenguaje propio del género, y pese a su relativa sistematización paradigmática, los resultados dependen de la capacidad creativa de los autores.

El análisis de los elementos de la historieta lleva a reconocer el componente significativo mínimo que nos facilita la captación del formato global: “la viñeta, en la cual se destaca un continente y un contenido.
Dicho continente está delimitado generalmente por líneas rectas, pero pueden ser curvas, onduladas o asumir otras configuraciones, y cualesquiera que sean establecen la forma de la viñeta y sus dimensiones”.[1] La regularidad en el manejo de este aspecto puede cargar de monotonía la secuencia; en cambio, el juego libre de líneas, forma y dimensiones, imprime dinamismo al relato.

Por lo que respecta al contenido, se caracteriza por la presencia de una articulación verbal e icónica. El aspecto icónico de la viñeta "está constituido por la representación de una realidad por medio de códigos basados en la analogía entre lo presentado y aquello que representa".
[2] Se establece una relación entre lo presentado y lo que representa, dando pie a la interpretación de imágenes que pueden ir desde las ilustraciones realistas, hasta abstractas figuras surrealistas y fantasiosas.

Por otra parte, la integración de los elementos verbales en la historieta se lleva a cabo según dos procedimientos básicos: el cartucho, superficie generalmente rectangular en la que se anotan textos de anclaje, más o menos cortos, cuya finalidad es presentar la voz de un narrador con mayor precisión, por ejemplo cuando de una viñeta a otra se cambia de escenario o de época; el globo, modo peculiar de presentar el parlamento de un personaje y que constituye la manera característica del género para integrar lo verbal a lo icónico; y los globos de textos que encierran las voces de los personajes y adoptan formas diferentes según el tono de la voz.

“El uso de tipografías es tan importante como el dibujo mismo, pues sus características ayudan a la interpretación del mensaje. Si el dibujo sangra, también puede hacerlo el texto, puede reducirse o disminuirse, o tomar colores que simulen estar ensangrentado para reflejar las heridas del personaje”
[3]. De la misma forma, se suman las onomatopeyas (bang, boom, plash, crash, paf, etc.) como otro tipo de lenguaje verbal que incorpora de esa manera un sonido (verbalizado) a la viñeta, para otorgar mayor frescura y realidad a la acción.

Finalmente se debe tener en cuenta que, “toda la ordenación de un cuadro es expresiva. El lugar ocupado por las figuras o los objetos, los espacios vacíos que los rodean, las proporciones, todo representa un papel. La composición es el arte de ordenar de una manera decorativa y funcional los diversos elementos o disposiciones del pintor para la expresión de sus sentimientos”.
[4]


[1] MATSUMOTO, Ángel, Como dibujar manga Nivel básico 1, Editorial Norma, España: 2004, p. 33.
[2] RODRÍGUEZ DIÉGUEZ, José Luís. El cómic y su utilización didáctica, citado por PEPPINO BARALE, Ana María. Didáctica del lenguaje de los medios de comunicación masiva. Barcelona: 1988, p. 48-50.
[3] GARRIDO, Rubén. La historieta al alcance de tus ojos (online) Colombia. 2006. Avalaible from Internet: http://ruben.garrido.eresmas.net/manualdelah/intro.html Consultado el 19/08/07
[4] MATISSE, Henry. Notas de un pintor, Barcelona: Editorial Gilli, 1989. P 128.



Lyz M- Lasckar

lunes, 9 de marzo de 2009

NAUFRAGANDO ENTRE PALABRAS...

Era casi la una de la tarde y ella no paraba de hablar, admiraba sus conocimientos, nadie ponía en duda que esa respetada académica sabía de lo que hablaba, pero entre ese mar de adjetivos y verbos danzantes, mis ojos, mis oídos y mi mente se nublaron, veía sus labios moverse mientras intentaba agudizar mis sentidos, cuando frente a mi vi a mis compañeros caídos suplicando por un minuto de silencio y un buen plato de almuerzo.


Así nace la historieta de lo burdo,lo sencillo, de la nada... Otras veces es trabajo delicado y tan maravilloso que nos embebe en mágicos viajes. Hoy les presento algo muy sencillo en honor a los ya mencionados caídos.