domingo, 31 de mayo de 2009

SÓLO ES NUESTRO MUNDO


-…Tal vez el frío de la mañana nos hable de algo más que del clima… - suspiro e intento seguir con mi vida “normalmente”, lejos de aquellas cosas que ya nadie quiere ver aunque estén retratadas en nuestro rostro.



Son innumerables las horas que pasamos hablando de la gran sociedad de la información, de la comunicación, pero que al final no encierra más que el titulo que ahora ostenta: “la sociedad del espectáculo”. En este: la moda, la marca, la apariencia lo es todo; como si a través de ellos y sus objetos se moldeara la personalidad del individuo, olvidando que la realidad va mas allá de la imagen que en la pantalla del televisor o del computador, nos muestra que posición debemos tomar hoy, y que actitud vestiremos ante un mundo que se fracciona y reescribe a conveniencia de unos pocos y que sumisos aceptamos mientras nos fundimos con esa masa de autómatas que se hacen llamar personas.

Los diferentes medios de comunicación, entre estos la televisión, la historieta con sus diferentes géneros, el cine, y en especial el cine norteamericano, juegan uno de los principales papeles en esta sociedad del espectáculo que se vale de las imágenes como su mejor aliado: los personajes que se convierten en nuestros héroes descaradamente publicitan una u otra marca, nos hacen creer que vivimos en un mundo donde Estados Unidos y sus ciudadanos salvarán siempre la situación, nos hacen cómplices del gran “sueño americano”, nos hacen llorar y reír con su música aunque por lo general no la comprendamos, y nos convencen de que no hay mas futuro factible sino seguir sus pasos, porque es nuestra sociedad, son nuestros orígenes los que vienen marcados con el fracaso al estar lejos de lo que ellos han planteado.



Lamentablemente, convencidos y seducidos por las maravillosas historias que nos presentan a diario los nuevos artistas, en especial los historietistas que crecemos maravillados por las tramas de series como Naruto y Sailor Moon, que soñamo con los superpoderes de Superman y La mujer maravilla, enamorados de los Adonis de los mangas y comic books, terminamos tratando de imitarlos, convirtiendo nuestros trazos en copias algunas veces fabulosas, pero al final una copia de estilos que cualquier aficionado reconocera al instante.



Por eso la invitación es a extasiarnos en las obras de los maestros de todo el mundo y tomar de ellas su técnica, su acabado pulido y trabajado, pero nunca con el fin de copiarlos, pues no hay nada de original en la imitación. No confundamos lo que es hacer un fanart sobre nuestros personajes favoritos, con dedicarnos a hacer viles plagios. Recuerden que así como nosotros nos cansamos de que las historias se parezcan entre si una y otra vez hasta volverse totalmente predescibles, también se aburriran quienes reconozcan en nuestras obras una copia de otra obra.
Así que reitero: la invitación a los nuevos artistas es a construir apoyandonos en el legado de miles de años de arte obras nuevas que seduzcan al publico joven y en las cuales despleguemos toda la riqueza de nuestra propia cultura.








LYZ M. LASCKAR

¿INOCENCIA SATANIZADORA? 2da parte


Por otra parte, Keyko K., japonesa residente en Colombia, desmiente las referencias que en dicho documento se muestran. “Para iniciar, el estudio SHUEISMA, que realiza muchas de estas series, es japonés, no chino; es obvio que Dragon Ball no significa bestia en venida, pues su traducción debe hacerse literal del ingles: esferas del dragón; entre los personajes principales se encuentra un monje con seis puntos en su frente y otro con tres ojos, estas marcas son simbólicas en la religión sintoísta (religión con mayor numero de fieles en Japón) y representan la sabiduría y la reflexión; por ultimo las palabras utilizadas en esta serie como, kayoken y kaiosama, al traducirlas del japonés significan espada de Dios y Dios supremo guardián de la tierra, respectivamente ,y no son invocaciones satánicas.”

El capellán de otra Institución Educativa, manifestó: “El contenido de este documento es verídico puesto que ostenta la realidad del mundo, el cual esta plagado de satanismo por cualquier lugar, y desde hace mucho tiempo personas con fines malvados están utilizando dibujos de apariencia inocente para llevar a la infancia tendencias negativas.”

Con la ayuda de Luis, estudiante de decimo semestre de Ingeniería de Sistemas, se revisó el opening o video de inicio de 12 capítulos de la serie Dragon Ball, elegidos al azar, con el programa Jasc Animation Shop Pro, a diferentes velocidades, intentando observar signos como la estrella de cinco puntas, o alusiones satánicas. Pero, lo único que se halló fueron las estrellas dibujadas en las esferas del dragón.

Hace una semana, la doctora A., recibió en la iglesia Evangélica “N”, a la que pertenece, una copia del documento, “Como madre me alarmó mucho lo que decía, pues mis tres hijas pasan muchas horas frente a la televisión viendo este tipo de programas, pero yo nunca he notado en ellas algún cambio de actitudes”.

Finalmente, encontramos que si bien todo parece apuntar a que este documento utiliza premisas falsas para desacreditar los contenidos de la animación japonesa, no toma en cuenta el contexto socio cultural en el que éstas son realizadas. No obstante, cumple en gran medida su cometido al causar rechazo hacia este tipo de arte e incluso pánico y estigmatización del mismo, logrando que se satanicen ciertas formas de manifestación cultural como el anime, y quitándole al ser humano la capacidad de discernir entre lo que es bueno o malo para sí.



LYZ M. LASCKAR

¿INOCENCIA SATANIZADORA? 1ra parte

Este articulo esta dividido en dos secciones, les agradezco a quienes lo leen no emitir juicios hasta leer las dos partes. Este articulo es resultado de una investigación realizada para una catedra en la Universidad en el año 2008, por tanto los nombres y lugares referenciados se han omitido del articulo original, pues le prometí a los entrevistados hacerlo si llegaba a publicarlo.

Hace un par de años, Elizabeth M., una estudiante de quinto de primaria del colegio X de Cartagena, se encontraba en el salón de clases junto a sus compañeros, cuando su profesora de ingles llegó alarmada porque estuvo leyendo un documento que le entregó el padre de uno de sus alumnos: “¡EL ANIME ES SATÁNICO! ¡CUIDE A SUS HIJOS!” se titulaba, y luego detallaba como una compañía "china", creadora de la mayoría de dibujos animados transmitidos a nivel mundial hacían referencia en los nombres de sus personajes y las técnicas de batallas que utilizaban, a invocaciones satánicas que influenciaban de manera negativa a los niños.


“La profesora leyó todo el documento, nosotros nos pusimos a llorar porque pensábamos que se nos iba a meter el diablo, así que rompimos la cartelera de cumpleaños que tenia dibujado a Dragon Ball”, cuenta Elizabeth hoy. “Muchos de mis compañeros le arrancaron la pasta a sus cuadernos porque tenían a Pokemon y Yu-Gi-Oh”. Desde ese entonces el documento ha rondado entre niños, jóvenes y adultos de diferentes colegios e iglesias de la ciudad de Cartagena, aunque nadie se acredite la autoría del mismo, y no haya claridad acerca de su procedencia.

De igual forma, en la actualidad se encuentra en el internet páginas como www.youtube.com, en la cual se encuentran videos que aluden a los mensajes subliminales y la influencia “satánica” de los dibujos animados en los niños; además de foros con la descripción de los significados de los nombres de los personajes de series como Dragon Ball, titulo que según ellos significa “Bestia en venida”.

Son muchas las series de animación japonesa transmitidas en la televisión nacional e internacional, en las cuales se encuentra un alto contenido sexual, de violencia y un sin numero de temáticas que abarcan la discriminación, la religión, la política, entre otras. Y que por lo general, presentan opiniones muy radicales que son fuertemente influenciados por los modos de vida y las opiniones de los autores de las mismas.


Al indagar con diferentes personas respecto al contenido de dicho documento, encontramos que son muchas y muy variadas las opiniones acerca de este. Por una parte, Nélida B., pastora de la Iglesia Evangélica X, de esta ciudad, concuerda con el texto, afirmando que éste es veraz en su contenido. Para ella, propagar este tipo de informaciones, contribuye a alertar a los padres acerca del grave peligro que corren sus hijos al ser expuestos a este tipo de programas.


Continua en ¿INOCENCIA SATANIZADORA? 2da parte


LYZ M. LASCKAR

“MAS ALLA DEL SINDROME DE LA HOJA EN BLANCO” 2da parte

Transcurrieron un par de semanas y recibí la llamada de un amigo, invitándome a conocer a una persona que venía de Rionegro (Antioquia), y, que se había convertido casi que en su mejor amigo: Gustavo, una persona que encajaba perfectamente en el perfil de nuestro pequeño círculo, y que rapidamente se convirtió también en amigo mio.



Gus, mi mejor amigo y yo, pasamos los siguientes tres meses entre el trabajo y todas esas charlas con las que bien podríamos dar solución a las grandes crisis mundiales si de eso se tratara semejante gasto de energía y neuronas. Ese día, como de costumbre, Gus vino a mi apartamento, “En un par de semanas, me toca volver a mi casa” me dijo mientras empezamos a preparar el almuerzo; cambiamos el tema, me comentó sobre algunas fotografías que quería enviarle a su hermano, y posteriormente hizo referencia a una cascada cercana a su casa donde ellos solían acampar.


Vino a mi mente de improviso el sueño de aquella noche, y casi en contra de mi voluntad se articularon en mi garganta las palabras: ¿Gus, cerca de donde tu vives, hay unos árboles de hojas amarillas?... ¿las flores rojas?...¿los edificios blancos donde residen los militares de una de las brigadas del ejército?...¿El aeropuerto de Rionegro aledaño a su casa?... Y algunos detalles de su casa, los alrededores de esta, y aquel error de infraestructura que coloco la cocina detrás de la puerta principal. Mi amigo no tuvo ninguna duda acerca de lo que le decía, aunque yo misma no daba cabida a aquella revelación que erizó mi piel, y hasta me arranco un par de emotivas lagrimas.



De eso ya hace algún tiempo, y aunque quisiera acordar en que no se trata de mas que “una mera casualidad”, como anotan muchos de los grandes pensadores; yo he vivido no uno, si no tal vez, cien acontecimientos más, por llamarles de alguna forma, que me han comprobado que de casualidad no tienen nada, y que algo mas allá de la simplista y limitante racionalización, existen límites inalcanzables a los que aun permanecemos marginados, tal vez por temor, o quizá por ignorancia.



Yo por mi parte, pronto visitaré ese lugar al que mis sueños me remitieron, aun fuera de mi voluntad, e intentaré descifrar ese mensaje, que sé bien a diario se burla de mi ceguera mental, pensando con mi corazón, sintiendo con los rincones de mi mente, y aprendiendo de memoria las enseñanzas con cada sentido, para no perder en lo posible nada, de ese mundo al que muchos llaman “lo desconocido”. (Marzo/07)



LYZ M. LASCKAR

sábado, 30 de mayo de 2009

“MAS ALLA DEL SINDROME DE LA HOJA EN BLANCO” 1ra parte


En esta ocasión, aunque no hablaré propiamente de la historieta, compartiré con ustedes una reflexión sobre el mal que aqueja por igual a los artistas, ya sean músicos, ilustradores o escritores, por lo menos una vez en suvida: "El sindrome de la hoja en blanco".



Esa noche, ya casi madrugada, me encontraba divagando, como otras tantas veces, con mil ideas en el tintero, pero sin que ninguna ocupara el espacio baldío que me torturaba. Al final me di por vencida y decidí recostarme, para ver si por fin, la musa me visitaba.


Al igual que siempre tarde un rato en dormirme, pero al final, con el despuntar callado de ese negro aterciopelado que antecede el amanecer, caí en un sueño, de esos profundos, donde al parecer somos mas consientes de lo que nunca seremos al despertar.


Caminé entre unos verdes prados que me maravillaron con su suavidad, los árboles, de hojas entre bermellón y doradas, los altos pinos de un verde sin igual, cubriendo con sus sombras el tinte rojo de las flores que por doquier adornaban el paisaje… seguí así extasiada por un rato, tratando de aprisionar con cada respiro aquel lugar. Sentí un ruido, no estoy muy segura que fue, levanté la vista, y le vi… Mi primo de veinticinco años me sonreía, la luz en sus ojos, levantó su mano en un gesto de saludo y viró hacia otro lugar. ¿Pero qué digo?, ¿mi primo?¿el mismo que hacía tres años había muerto ahogado mientras rescataba a dos niños de esos que muchos llaman gamines, o desechables, y a quien él consideraba una causa por la que luchar en medio de su inmensa bondad. No podía creerlo, quería acercarme y comprobar que lo que mis ojos veían era real.


Miré entonces en la dirección hacia la que él había empezado a caminar, y vi a su madre, mi tía, llorar de felicidad. Ella reía como hace mucho no lo hacía, departiendo con varias personas más, yo no los conocía, nunca antes los había visto, pero sentía que sí. Me fijé entonces en la arquitectura de la casa tras de ellos, una típica casa de campo de dos plantas, con grandes balcones y tejas rojas.


No obstante, mi incertidumbre crecía, y de repente un cambio del clima nos obligó a entrar a la casa. Para mi sorpresa, la puerta principal daba directo a la cocina y luego a una antesala en la cual se ubicaban las escaleras. Yo me asomé angustiada por la ventana, escuchaba con claridad el ruido de aviones y helicópteros despegando, y al instante noté unas edificaciones blancas diagonales, aunque algo distantes de donde entraban y salían personas con gran rapidez, que no se por qué me remitieron a la vieja base militar en la que trabajaba mi padre cuando era niña…


Desperté ya de mañana, me sentía cansada e incluso algo angustiada, pero al mismo tiempo feliz de haber visto por lo menos una vez más, la sonrisa de aquellos seres queridos marcados por el dolor. Con eso, me convencí de que seguro que nos esperaba a todos un lugar mejor. No le di más importancia al asunto, salvo por comentar mi “sueño” a un par de amigos de confianza, con los que frecuentemente discutía de esos fenómenos inexplicables ante la lógica racional tradicional.


continua en “MAS ALLA DEL SINDROME DE LA HOJA EN BLANCO” 2da parte


LYZ M. LASCKAR