domingo, 13 de septiembre de 2009

“UN LUGAR MEJOR PARA TODOS, EN EL QUE SEAMOS MEJORES PERSONAS”

Cuando cursaba el tercer semestre de Comunicación social, tuve, junto a un grupo de compañeros de clase que hacer una investigación cualitativa sobre la historieta. Luego de varios meses la investigación concluyó, pero de allí un gran amigo mio, excelente dibujante, me colaboró para realizar la historieta que quiero presentarles a continuación.

IDEA: R.P. LinerosGuión: R.P. Lineros y ERT
Dibujo/Clor: ERT
INVESTIGADORES: L. Arevalo, E. Martinez, R. Negrete, G. Franco, A. Monterrosa y R.P. Lineros.

(Recuerden dar click en la imagen para ampliar)

P:S: Muchas gracias ERT.

martes, 14 de julio de 2009

"SE VALE SOÑAR"


-…Tal vez el frío de la mañana nos hable de algo más que del clima… - suspiró Lyz intentando seguir con su vida “normalmente”, lejos de aquellas cosas que ya nadie quiere ver aunque estén retratadas en nuestro rostro.
- Pero…- irrumpió con fuerza Josh – ¡debemos hacer algo!- exclamo poniéndose de pie. - Sch…Alguien podría oírte!- le sentó de un tirón Lyz, mientras las miradas atónitas se clavaban en su espalda…

Y a la mañana siguiente, la silla de Josh se encontraba vacía mientras un silencio sepulcral rondaba en la oficina…


Son innumerables las horas que pasamos hablando de la gran sociedad de la información, de la comunicación, que al final no es nada más que “la sociedad del espectáculo”. En esta: la moda, la marca, la apariencia, lo es todo; como si a través de los objetos y pensamientos ajenos se moldeara la personalidad del individuo, olvidando que la realidad va mas allá de la imagen que en la pantalla del televisor o del computador, nos muestra que posición debemos tomar hoy, y que actitud vestiremos ante un mundo que se fracciona y reescribe a conveniencia de unos pocos y que sumisos aceptamos mientras nos fundimos con esa masa de autómatas que se hacen llamar personas.

Los diferentes medios de comunicación juegan uno de los principales papeles en esta sociedad del espectáculo que se vale de las imágenes como su mejor aliado: los personajes que se convierten en nuestros héroes descaradamente publicitan una u otra marca, nos hacen creer que vivimos en un mundo donde Estados Unidos y sus ciudadanos salvarán siempre la situación, nos hacen cómplices del gran “sueño americano”, nos hacen llorar y reír con su música aunque por lo general no la comprendamos, y nos convencen de que no hay mas futuro factible sino seguir sus pasos, porque es nuestra sociedad, son nuestros orígenes los que vienen marcados con el fracaso al estar lejos de lo que ellos han planteado.

A esto podemos agregar que todo el diseño sobre el que se cimienta la sociedad Colombiana quiere olvidar cada día a pasos más agigantados las raíces que nos han formado para suplantarlas con modelos que nos quedan a veces cortos a veces grandes.
El rey dinero y su amigo poder se aliaron con posesión pararon de contar en plural para comenzar a hablar en primera persona del singular, vistiendo con trajes de cordero a los lobos. Cada persona ve el mundo desde su propia perspectiva resignificando la moral y la ética que ya no son más que instrumentos liricos de los que se versa en el discurso político eterno.

Pero el hombre de la modernidad también muestra su verdadera forma: corrompiéndose ante el poder de sentir de su propiedad a otro ser humano, hasta llegar a esclavizarle, denigrarle, abusar y atentar contra su integridad como persona, violentar cada uno de sus derechos, y jugar con su cuerpo y su mente sin permitirle siquiera defenderse, mientras se ostenta una falsa sonrisa justificando sus actos por más inverosímiles que estos sean, no siendo más que un ser humano hipócrita y violento que disfruta del dolor ajeno que se oculta detrás de un Dios de madera que solo le vale para convencernos de la honestidad de sus palabras.


Mientras por su parte quien se llama oprimido espera que aparezca esa persona que idealiza al mundo, el redentor que es siempre crucificado, y que aún así, está dispuesto a continuar su cruzada por salvar el mundo, confiando que aunque sea una sola persona, alguien comprenderá el significado de esa batalla sin cuartel, mientras espera deseoso, a su vez, ser salvado, ser rescatado, esperanzado en las promesas de un mejor mañana. Pero, ¿Quién podría salvarnos de un mundo tan corrupto donde coraje es sinónimo de guardar silencio y simplemente permitir que las atrocidades sigan sucediéndose día a día?


Y en ese vaivén de ideas la globalización se presenta como víctima y tirano. Es tirano cuando amenaza con cambiar lo que “ya está” y nos remite al estado de soledad en que naufragamos entre recuerdos y anhelos en nuestra sociedad, queriendo alcanzar sueños efímeros, mostrando una sonrisa cuando el corazón grita, desvalidos de razones y llenos de dudas, pero siempre temerosos de gritar pidiendo ayuda, cuando es el otro, el compararnos con él, lo que nos da distinción y nos posiciona, así que secretamente nos regocijamos en el dolor ajeno, mientras ostentamos ser altruistas; y por tanto se emprenden cruzadas por evitar que el malvado atente contra nuestras memorias en las que como una película rodamos lo mejor y editamos los males que todo el mundo finge callar.


Por otra parte, la luz cegadora de la globalización se revela como fuente de unidad, de paz, aceptación de las diferencias y progreso, todos somos iguales y la suma de nuestras culturas dará origen a híbridos que tal vez llamemos ilegítimos por perder su esencia pura, única, pero su riqueza nos invita a integrarnos en pos de una cultura mundo en la que todos y todas tengamos cabida.


Sin embargo, una vez más la esencia se pierde al amarrar los procesos a las finanzas y la política, y la premisa vuelve a ser “Solo de consumo se trata” y somos manipulados hasta que, finalmente, todas las sensaciones y sentimientos que son reprimidos solo nos llevan a desembocar en una implosión que posteriormente ha de exteriorizarse sin que pueda haber una forma de controlarle. Los abusos desembocan en la sed de venganza, de sentir que somos compensados, la ira vuelve a disfrazarse de justicia, de ser una tarea digna, un bien para la humanidad.


Entonces, parece que en este mundo en que una imagen dice más que mil palabras, y esa imagen es manipulada por un pequeño grupo que tiene el poder para hacerlo, estamos destinados a insensatamente enfrentarnos unos con otros en un caos anti ético, anti moral, anti todo, bajo la dirección de las grandes potencias acallando a cualquier costo nuestras propias voces; encadenados unos a otros en una realidad virtual llena de ilusiones vanas y sueños cada vez más etéreos, perdidos entre las sombras de ser quienes creemos que seremos.


Pero, ¿En dónde está la solución a esta crisis que aqueja la modernidad?, sería fantástico decir que basta con llamar a un par de superhéroes que con todo y capa sobrevuelen la ciudad acabando con los villanos, o mejor aún, esperar un milagro mientras repetimos mil ritos de esos que se encuentran el libros “prohibidos”. Pero lo cierto es que como cita Noam Chomsky “mientras se tenga el control absoluto de los medios de comunicación, y el sistema educativo y la intelectualidad sean conformistas, puede surtir efecto cualquier política”, lo que nos lleva a que solo habrá un cambio cuando estemos dispuestos a aceptar que desde el fondo de la sociedad hay que hacer un cambio, y que este solo se da empezando por el individuo pero no como un ente único, sino como una pieza que articula para que la gran maquinaria titulada sociedad funcione correctamente.


No es suficiente creernos buenos porque callamos ante todos y hablamos en secreto de los males que aquejan al mundo, o dar dinero a la caridad para que nos vea un amigo y luego correr a sacarnos de encima el olor de un mendigo, de entrada hay que aceptarnos y aceptar al otro, dejar atrás los temores y ante todo empezar por comunicarnos, no es suficiente hablar y oír, hay que dialogar y escuchar, dar y recibir, construir en todo momento desde todo lugar y dejar de esperar que alguien más de el paso que yo debo dar, porque tal vez una sola gota de agua no llene el vaso, pero en la medida en que cada gota sea depositada el vaso se irá llenando, y dejara de verse medio vacío para estar medio lleno, y ante todo no perdamos de vista que “se vale soñar”.


LYZ M. LASCKAR

viernes, 19 de junio de 2009

SIMPLEMENTE ROSE...


Paseando por youtube me encontré con algunos cortometrajes anime muy interesantes, pero hubo uno que llamó especialmente mi atención: “El monstruo sin nombre”. Este corto con una animación sencilla y una historia entretenida y profunda me dio mucho en que pensar.


Todos los seres vivientes pasamos nuestra vida en una búsqueda constante de algo, algunas veces de aquello que es vital para sobrevivir como el alimento; o eso que, aunque no podamos explicar, es indispensable para cada uno como si se tratase del oxigeno que respiramos.


Lo indispensable para el monstruo sin nombre era justo eso: conseguir un nombre, y en ese afán por conseguirlo se divide en dos, lo cual en mi opinión simboliza la dualidad del ser humano que constantemente se enfrenta hasta el punto de llevarnos al constante choque del yo con el yo mismo, y de fraccionar nuestra razón y nuestros sentimientos.


Con un dibujo sencillo, caricaturesco, con un mundo de arboles sin follaje; en un mundo sombrío y solitario de tonos fríos, azules, verdes y grises, la luz solo aparece para el monstruo cuando encuentra la compañía de otros seres, cuando ingresa a la aldea. Es justo allí, donde en medio de la tenue calidez de unos sutiles amarillos y rojos encuentra alguien dispuesto a darle su nombre, pero solo por representarle esto una ganancia a nivel personal, por tanto no es un gesto desinteresado de solidaridad con el prójimo, no es un gesto de desprendimiento, sino por el contrario es la forma capitalista de venderse al mejor postor.


De cualquier forma, al fin alcanzamos nuestro sueño, conseguimos hallar lo que buscábamos; pero para el hombre, por lo general, esto no es suficiente. Las ansias de poder, de ser el más fuerte, la avaricia, y otros antivalores que se presentan como deseos que solemos disfrazar como necesidades e inconformismos nos llevan a recaer en actitudes nocivas, e incluso, autodestructivas que no nos permiten valorar lo que tenemos a nuestro alcance. Es justo eso lo que la mitad del monstruo que viajo al oeste dice: “No necesitas un nombre, puedes ser feliz sin uno”. Por otra parte el contener nuestras emociones por mucho tiempo, el tratar de negar lo que somos no puede conducirnos de ninguna forma a un buen fin, pues siempre esos rasgos de nuestra personalidad tratarán de imponerse.


Es allí donde vuelve a aflorar esa lucha de las dos partes, acabando solo una vencedora que será la que logre imponerse, aunque no siempre, al conseguir lo que buscábamos, obtendremos los mejores resultados: “Aunque por fin había conseguido un nombre, no quedaba nadie que lo pudiera llamar por su nombre, aun siendo Johan un nombre tan bonito”. ¿De qué le servía al monstruo haber conseguido el tan anhelado nombre si ahora volvía a la sombría noche solitaria en medio del bosque? Estaba solo, sin nadie a su lado para llamarle.


Por otra parte ¿Quién no comprendería el afán del monstruo por tener un nombre? Tener un nombre es reflejo de nuestra identidad: yo soy yo, y ese yo es llamado de una forma cuando escucho mi nombre, aunque parezca que son solo letras que unidas al azar forman una simple palabra, me imagino a mí misma, pinto un retrato en el cual entran todas esas habilidades y actitudes propias de mi ser, aquellas que todos ven y las que no logran ver, las que solo soy yo, las que me hacen de alguna forma única.


Mi nombre suena a regaño en boca de mi madre cuando se enoja, suena a ternura en boca de mi abuelo al saludarme, suena a admiración en boca de mis amigos, suena a triunfo en un certamen ganado, suena a canción en la guitarra de mi padre, suena a amor en los labios de un enamorado…pero siempre suena a mí.


Mi nombre, que es útil para separarme de esa masa que se deforma y confunde en una calle cartagenera, firma mis producciones, me dice que son mías, que soy yo: Rose Mary, que por errores de inscripción ahora sea Rosemary, igual soy yo, simplemente Rose, sin más definición, sin necesitar más nada, porque aunque existan mil personas más con ese nombre me recuerda lo que soy, y lo que no soy, me identifica, me hace sentir parte de algo y al mismo tiempo con una identidad única y preciosa.


LYZ M. LASCKAR

domingo, 31 de mayo de 2009

SÓLO ES NUESTRO MUNDO


-…Tal vez el frío de la mañana nos hable de algo más que del clima… - suspiro e intento seguir con mi vida “normalmente”, lejos de aquellas cosas que ya nadie quiere ver aunque estén retratadas en nuestro rostro.



Son innumerables las horas que pasamos hablando de la gran sociedad de la información, de la comunicación, pero que al final no encierra más que el titulo que ahora ostenta: “la sociedad del espectáculo”. En este: la moda, la marca, la apariencia lo es todo; como si a través de ellos y sus objetos se moldeara la personalidad del individuo, olvidando que la realidad va mas allá de la imagen que en la pantalla del televisor o del computador, nos muestra que posición debemos tomar hoy, y que actitud vestiremos ante un mundo que se fracciona y reescribe a conveniencia de unos pocos y que sumisos aceptamos mientras nos fundimos con esa masa de autómatas que se hacen llamar personas.

Los diferentes medios de comunicación, entre estos la televisión, la historieta con sus diferentes géneros, el cine, y en especial el cine norteamericano, juegan uno de los principales papeles en esta sociedad del espectáculo que se vale de las imágenes como su mejor aliado: los personajes que se convierten en nuestros héroes descaradamente publicitan una u otra marca, nos hacen creer que vivimos en un mundo donde Estados Unidos y sus ciudadanos salvarán siempre la situación, nos hacen cómplices del gran “sueño americano”, nos hacen llorar y reír con su música aunque por lo general no la comprendamos, y nos convencen de que no hay mas futuro factible sino seguir sus pasos, porque es nuestra sociedad, son nuestros orígenes los que vienen marcados con el fracaso al estar lejos de lo que ellos han planteado.



Lamentablemente, convencidos y seducidos por las maravillosas historias que nos presentan a diario los nuevos artistas, en especial los historietistas que crecemos maravillados por las tramas de series como Naruto y Sailor Moon, que soñamo con los superpoderes de Superman y La mujer maravilla, enamorados de los Adonis de los mangas y comic books, terminamos tratando de imitarlos, convirtiendo nuestros trazos en copias algunas veces fabulosas, pero al final una copia de estilos que cualquier aficionado reconocera al instante.



Por eso la invitación es a extasiarnos en las obras de los maestros de todo el mundo y tomar de ellas su técnica, su acabado pulido y trabajado, pero nunca con el fin de copiarlos, pues no hay nada de original en la imitación. No confundamos lo que es hacer un fanart sobre nuestros personajes favoritos, con dedicarnos a hacer viles plagios. Recuerden que así como nosotros nos cansamos de que las historias se parezcan entre si una y otra vez hasta volverse totalmente predescibles, también se aburriran quienes reconozcan en nuestras obras una copia de otra obra.
Así que reitero: la invitación a los nuevos artistas es a construir apoyandonos en el legado de miles de años de arte obras nuevas que seduzcan al publico joven y en las cuales despleguemos toda la riqueza de nuestra propia cultura.








LYZ M. LASCKAR

¿INOCENCIA SATANIZADORA? 2da parte


Por otra parte, Keyko K., japonesa residente en Colombia, desmiente las referencias que en dicho documento se muestran. “Para iniciar, el estudio SHUEISMA, que realiza muchas de estas series, es japonés, no chino; es obvio que Dragon Ball no significa bestia en venida, pues su traducción debe hacerse literal del ingles: esferas del dragón; entre los personajes principales se encuentra un monje con seis puntos en su frente y otro con tres ojos, estas marcas son simbólicas en la religión sintoísta (religión con mayor numero de fieles en Japón) y representan la sabiduría y la reflexión; por ultimo las palabras utilizadas en esta serie como, kayoken y kaiosama, al traducirlas del japonés significan espada de Dios y Dios supremo guardián de la tierra, respectivamente ,y no son invocaciones satánicas.”

El capellán de otra Institución Educativa, manifestó: “El contenido de este documento es verídico puesto que ostenta la realidad del mundo, el cual esta plagado de satanismo por cualquier lugar, y desde hace mucho tiempo personas con fines malvados están utilizando dibujos de apariencia inocente para llevar a la infancia tendencias negativas.”

Con la ayuda de Luis, estudiante de decimo semestre de Ingeniería de Sistemas, se revisó el opening o video de inicio de 12 capítulos de la serie Dragon Ball, elegidos al azar, con el programa Jasc Animation Shop Pro, a diferentes velocidades, intentando observar signos como la estrella de cinco puntas, o alusiones satánicas. Pero, lo único que se halló fueron las estrellas dibujadas en las esferas del dragón.

Hace una semana, la doctora A., recibió en la iglesia Evangélica “N”, a la que pertenece, una copia del documento, “Como madre me alarmó mucho lo que decía, pues mis tres hijas pasan muchas horas frente a la televisión viendo este tipo de programas, pero yo nunca he notado en ellas algún cambio de actitudes”.

Finalmente, encontramos que si bien todo parece apuntar a que este documento utiliza premisas falsas para desacreditar los contenidos de la animación japonesa, no toma en cuenta el contexto socio cultural en el que éstas son realizadas. No obstante, cumple en gran medida su cometido al causar rechazo hacia este tipo de arte e incluso pánico y estigmatización del mismo, logrando que se satanicen ciertas formas de manifestación cultural como el anime, y quitándole al ser humano la capacidad de discernir entre lo que es bueno o malo para sí.



LYZ M. LASCKAR

¿INOCENCIA SATANIZADORA? 1ra parte

Este articulo esta dividido en dos secciones, les agradezco a quienes lo leen no emitir juicios hasta leer las dos partes. Este articulo es resultado de una investigación realizada para una catedra en la Universidad en el año 2008, por tanto los nombres y lugares referenciados se han omitido del articulo original, pues le prometí a los entrevistados hacerlo si llegaba a publicarlo.

Hace un par de años, Elizabeth M., una estudiante de quinto de primaria del colegio X de Cartagena, se encontraba en el salón de clases junto a sus compañeros, cuando su profesora de ingles llegó alarmada porque estuvo leyendo un documento que le entregó el padre de uno de sus alumnos: “¡EL ANIME ES SATÁNICO! ¡CUIDE A SUS HIJOS!” se titulaba, y luego detallaba como una compañía "china", creadora de la mayoría de dibujos animados transmitidos a nivel mundial hacían referencia en los nombres de sus personajes y las técnicas de batallas que utilizaban, a invocaciones satánicas que influenciaban de manera negativa a los niños.


“La profesora leyó todo el documento, nosotros nos pusimos a llorar porque pensábamos que se nos iba a meter el diablo, así que rompimos la cartelera de cumpleaños que tenia dibujado a Dragon Ball”, cuenta Elizabeth hoy. “Muchos de mis compañeros le arrancaron la pasta a sus cuadernos porque tenían a Pokemon y Yu-Gi-Oh”. Desde ese entonces el documento ha rondado entre niños, jóvenes y adultos de diferentes colegios e iglesias de la ciudad de Cartagena, aunque nadie se acredite la autoría del mismo, y no haya claridad acerca de su procedencia.

De igual forma, en la actualidad se encuentra en el internet páginas como www.youtube.com, en la cual se encuentran videos que aluden a los mensajes subliminales y la influencia “satánica” de los dibujos animados en los niños; además de foros con la descripción de los significados de los nombres de los personajes de series como Dragon Ball, titulo que según ellos significa “Bestia en venida”.

Son muchas las series de animación japonesa transmitidas en la televisión nacional e internacional, en las cuales se encuentra un alto contenido sexual, de violencia y un sin numero de temáticas que abarcan la discriminación, la religión, la política, entre otras. Y que por lo general, presentan opiniones muy radicales que son fuertemente influenciados por los modos de vida y las opiniones de los autores de las mismas.


Al indagar con diferentes personas respecto al contenido de dicho documento, encontramos que son muchas y muy variadas las opiniones acerca de este. Por una parte, Nélida B., pastora de la Iglesia Evangélica X, de esta ciudad, concuerda con el texto, afirmando que éste es veraz en su contenido. Para ella, propagar este tipo de informaciones, contribuye a alertar a los padres acerca del grave peligro que corren sus hijos al ser expuestos a este tipo de programas.


Continua en ¿INOCENCIA SATANIZADORA? 2da parte


LYZ M. LASCKAR

“MAS ALLA DEL SINDROME DE LA HOJA EN BLANCO” 2da parte

Transcurrieron un par de semanas y recibí la llamada de un amigo, invitándome a conocer a una persona que venía de Rionegro (Antioquia), y, que se había convertido casi que en su mejor amigo: Gustavo, una persona que encajaba perfectamente en el perfil de nuestro pequeño círculo, y que rapidamente se convirtió también en amigo mio.



Gus, mi mejor amigo y yo, pasamos los siguientes tres meses entre el trabajo y todas esas charlas con las que bien podríamos dar solución a las grandes crisis mundiales si de eso se tratara semejante gasto de energía y neuronas. Ese día, como de costumbre, Gus vino a mi apartamento, “En un par de semanas, me toca volver a mi casa” me dijo mientras empezamos a preparar el almuerzo; cambiamos el tema, me comentó sobre algunas fotografías que quería enviarle a su hermano, y posteriormente hizo referencia a una cascada cercana a su casa donde ellos solían acampar.


Vino a mi mente de improviso el sueño de aquella noche, y casi en contra de mi voluntad se articularon en mi garganta las palabras: ¿Gus, cerca de donde tu vives, hay unos árboles de hojas amarillas?... ¿las flores rojas?...¿los edificios blancos donde residen los militares de una de las brigadas del ejército?...¿El aeropuerto de Rionegro aledaño a su casa?... Y algunos detalles de su casa, los alrededores de esta, y aquel error de infraestructura que coloco la cocina detrás de la puerta principal. Mi amigo no tuvo ninguna duda acerca de lo que le decía, aunque yo misma no daba cabida a aquella revelación que erizó mi piel, y hasta me arranco un par de emotivas lagrimas.



De eso ya hace algún tiempo, y aunque quisiera acordar en que no se trata de mas que “una mera casualidad”, como anotan muchos de los grandes pensadores; yo he vivido no uno, si no tal vez, cien acontecimientos más, por llamarles de alguna forma, que me han comprobado que de casualidad no tienen nada, y que algo mas allá de la simplista y limitante racionalización, existen límites inalcanzables a los que aun permanecemos marginados, tal vez por temor, o quizá por ignorancia.



Yo por mi parte, pronto visitaré ese lugar al que mis sueños me remitieron, aun fuera de mi voluntad, e intentaré descifrar ese mensaje, que sé bien a diario se burla de mi ceguera mental, pensando con mi corazón, sintiendo con los rincones de mi mente, y aprendiendo de memoria las enseñanzas con cada sentido, para no perder en lo posible nada, de ese mundo al que muchos llaman “lo desconocido”. (Marzo/07)



LYZ M. LASCKAR

sábado, 30 de mayo de 2009

“MAS ALLA DEL SINDROME DE LA HOJA EN BLANCO” 1ra parte


En esta ocasión, aunque no hablaré propiamente de la historieta, compartiré con ustedes una reflexión sobre el mal que aqueja por igual a los artistas, ya sean músicos, ilustradores o escritores, por lo menos una vez en suvida: "El sindrome de la hoja en blanco".



Esa noche, ya casi madrugada, me encontraba divagando, como otras tantas veces, con mil ideas en el tintero, pero sin que ninguna ocupara el espacio baldío que me torturaba. Al final me di por vencida y decidí recostarme, para ver si por fin, la musa me visitaba.


Al igual que siempre tarde un rato en dormirme, pero al final, con el despuntar callado de ese negro aterciopelado que antecede el amanecer, caí en un sueño, de esos profundos, donde al parecer somos mas consientes de lo que nunca seremos al despertar.


Caminé entre unos verdes prados que me maravillaron con su suavidad, los árboles, de hojas entre bermellón y doradas, los altos pinos de un verde sin igual, cubriendo con sus sombras el tinte rojo de las flores que por doquier adornaban el paisaje… seguí así extasiada por un rato, tratando de aprisionar con cada respiro aquel lugar. Sentí un ruido, no estoy muy segura que fue, levanté la vista, y le vi… Mi primo de veinticinco años me sonreía, la luz en sus ojos, levantó su mano en un gesto de saludo y viró hacia otro lugar. ¿Pero qué digo?, ¿mi primo?¿el mismo que hacía tres años había muerto ahogado mientras rescataba a dos niños de esos que muchos llaman gamines, o desechables, y a quien él consideraba una causa por la que luchar en medio de su inmensa bondad. No podía creerlo, quería acercarme y comprobar que lo que mis ojos veían era real.


Miré entonces en la dirección hacia la que él había empezado a caminar, y vi a su madre, mi tía, llorar de felicidad. Ella reía como hace mucho no lo hacía, departiendo con varias personas más, yo no los conocía, nunca antes los había visto, pero sentía que sí. Me fijé entonces en la arquitectura de la casa tras de ellos, una típica casa de campo de dos plantas, con grandes balcones y tejas rojas.


No obstante, mi incertidumbre crecía, y de repente un cambio del clima nos obligó a entrar a la casa. Para mi sorpresa, la puerta principal daba directo a la cocina y luego a una antesala en la cual se ubicaban las escaleras. Yo me asomé angustiada por la ventana, escuchaba con claridad el ruido de aviones y helicópteros despegando, y al instante noté unas edificaciones blancas diagonales, aunque algo distantes de donde entraban y salían personas con gran rapidez, que no se por qué me remitieron a la vieja base militar en la que trabajaba mi padre cuando era niña…


Desperté ya de mañana, me sentía cansada e incluso algo angustiada, pero al mismo tiempo feliz de haber visto por lo menos una vez más, la sonrisa de aquellos seres queridos marcados por el dolor. Con eso, me convencí de que seguro que nos esperaba a todos un lugar mejor. No le di más importancia al asunto, salvo por comentar mi “sueño” a un par de amigos de confianza, con los que frecuentemente discutía de esos fenómenos inexplicables ante la lógica racional tradicional.


continua en “MAS ALLA DEL SINDROME DE LA HOJA EN BLANCO” 2da parte


LYZ M. LASCKAR

lunes, 27 de abril de 2009

"JUSTÍN: CARICATURAS CON SABOR CARIBE"


Calmado, amable, sonriente, y ante todo, dispuesto a hablar del arte que en sus propias palabras "le ha dado para vivir", llegó el maestro Justín puntual a su cita con el grupo Kasube, en la Biblioteca Distrital Jorge Artel de Cartagena, la idea era realizar un taller de caricaturas, sencillo en el cual los asistentes aprendieran lo más básico respecto a este arte, pero para su sorpresa, más que eso obtuvieron un taller lleno se sonrisas y consejos de vida para artistas y para cualquiera que quisiera escuchar.


Justín ha sido caricaturista por mas de 50 años, ha publicado en periodicos como El Universal, El Heraldo, La Verdad, solo por nombrar algunos; y está cargada de temas sociales como el patrimonio, la cultura y la sexualidad, que con un fino sentido del humor expresan mensajes que facilmente pueden ser entendidos por niños y adultos.

El trazo de su dibujo es limpio y preciso complementado perfectamente con formas simples, se inspira en la cotidianidad y toma como protagonistas a personajes de la farandula y la politica nacional e internacional. En fin, es un trabbajo que vale la pena tomarse un tiempo para disfrutar.







Lyz M. Lasckar

viernes, 24 de abril de 2009

YO TAMBIÉN SOY UNA "DISNEY PRINCESA"


Recuerdo que tenía siete años cuando fui al teatro Colón, con mis padres y mi hermanita de cinco años, a ver “La Sirenita” de Walt Disney. Estaba extasiada al ver mi historia favorita de Andersen en la pantalla grande, si bien no era tan trágica como la original, aquella protagonista llena de fuerza y determinación, dispuesta a enfrentarse a lo que fuera por alcanzar sus sueños, me cautivó por completo.

Pero mi encuentro con las “Disney princesas” no empezó allí. Desde que puedo hacer memoria no había una sola película de la Disney que no viera, tenía, y aún a mis 25 años, tengo mi habitación llena de accesorios de las princesas Disney: muñecas, abalorios, sábanas, ropa, zapatos, diademas, cuadros, películas, música…y en fin todo al respecto.

Gracias a esto, a simple vista pertenezco a ese inmenso grupo de consumidores de la sociedad del espectáculo que Walt Disney creó alrededor de sus productos; pero, si esto lo analizamos a la luz de la teoría del “Uso social de los medios” propuesta por Martín Barbero, nos encontraremos con cómo estas princesas se han transformado ligadas al proceso de evolución del papel que juega la mujer en la sociedad, y a su vez, han permitido a las receptoras acoger la propuesta de la mujer que se ha forjado en medio de las luchas feministas del ultimo siglo desde los diferentes contextos sociales en que nosotras nos desarrollamos.

Comenzando con “Blancanieves” en 1937, la princesa típica que mostraba a la mujer ama de casa a la espera del hombre que la rescatara, sumisa e indefensa, pasando por la determinada “Sirenita” (1989) de quien ya hemos hablado, “La Bella y la Bestia” (1991), donde Bella es una joven intelectual que se rehúsa a depender de un hombre para poder desenvolverse en el mundo; “Mulan” (1998) la joven china, luchadora, que va a la guerra vestida de hombre, en defensa de su familia, y termina salvando a su pueblo; hasta llegar a Maddy “The Frog princess”, de la que aunque apenas encontramos algunos trailers, presenta a la primera princesa negra de Walt Disney.

Con todo este recorrido, en mi opinión se dejó atrás el tipico esteriotipo de la obediente rubia con piel de porcelana, y se tomó de lo popular, a la mujer que como yo y muchas otras, luchamos día a día por salir adelante, desde un mundo que varia entre el negro y el rosa, sin dejar nuestra femineidad de lado, rompiendo con pequeños detalles la opresión machista y los esteriotipos en que durante decadas fuimos encasilladas, y utilizando el mestizaje del que los mensajes estan compuestos para obtener lo mejor de ellos y hacerlos complices en la construcción de nuevos espacios en que desarrollarnos. Por esto: “Yo también soy una Disney Princesa”.

Lyz M. Lasckar

jueves, 2 de abril de 2009

Un día de radio



Mientras los sonidos se mezclan y van dibujando a grandes trazos historias, que al calor de las voces se colorean como aquellas paginas del primer libro de dibujo que use en preescolar. Parece difícil creer que dos medios, aparentemente tan diferentes, tengan tanto en común. Y es que en mi corta experiencia frente al micrófono las palabras que revolotean de aquí para allá, han logrado fascinarme, casi tanto, que cuando tomo un lápiz y dejo que "Mi musa" hable por mi.


Contar algo, decirlo de la mejor manera y dejar que otros pinten el cuadro mental, se sientan sumergidos en el, se dejen inundar de los sentimientos que en la radio el presentador, y en la historieta el guionista, e incluso, el dibujante quieren transmitir, al final no son más que dos técnicas distintas para conseguir un mismo fin. La radio puede parecer aveces obsoleta, al igual que a veces lo parece la historieta, puede parecer que solo sirva para escuchar música y chistes flojos de gente que no para de hablar.
Para otros, es compañía en zonas alejadas, es el calor humano que aparece distante, es la puerta a un mundo basto y extraordinario, que si bien esta cargado de noticias tristes y oscuras, también no colma de felicidades con la sencillez de un suspiro. igual pasa con la historieta, llena de elementos que se confunden y sobreponen, que parecen estar ahí y al tiempo esconderse, nos captura con su peculiar atemporalidad, que nos sumerge y transporat a lugares fantasticos, nos cuenta sobre alternativas inpensables, y captura nuestro ser hasta convertirnos en fieles seguidores.

Estos dos medios de comunicación uno impreso y otro llamado "electronico", comparten además la calidad humana que laboriosamente trabaja para traernos un producto final, que si bien seguirá las consignas propias de los ideales y pensamientos de los directores del medio al que pertenecen, dejan abiertas puertas a la interpretación del lector o escucha que entre fondos y formas creara su propia concepción.


Lyz M. Lasckar

lunes, 30 de marzo de 2009

Los elementos constitutivos de la historieta


Para comprender mejor la importancia de la historieta como medio de comunicación, deben conocerse cuales son los elementos que la conforman. La característica sobresaliente de la historieta se funda en el uso de dos códigos, el visual y el verbal. Su relación responde a los lineamientos fundamentales del género y tiene un objetivo común, la función narrativa de la serie secuencial imagen-texto. A ello se agrega todo un repertorio de signos específicos, que pueden identificarse como parte del lenguaje propio del género, y pese a su relativa sistematización paradigmática, los resultados dependen de la capacidad creativa de los autores.

El análisis de los elementos de la historieta lleva a reconocer el componente significativo mínimo que nos facilita la captación del formato global: “la viñeta, en la cual se destaca un continente y un contenido.
Dicho continente está delimitado generalmente por líneas rectas, pero pueden ser curvas, onduladas o asumir otras configuraciones, y cualesquiera que sean establecen la forma de la viñeta y sus dimensiones”.[1] La regularidad en el manejo de este aspecto puede cargar de monotonía la secuencia; en cambio, el juego libre de líneas, forma y dimensiones, imprime dinamismo al relato.

Por lo que respecta al contenido, se caracteriza por la presencia de una articulación verbal e icónica. El aspecto icónico de la viñeta "está constituido por la representación de una realidad por medio de códigos basados en la analogía entre lo presentado y aquello que representa".
[2] Se establece una relación entre lo presentado y lo que representa, dando pie a la interpretación de imágenes que pueden ir desde las ilustraciones realistas, hasta abstractas figuras surrealistas y fantasiosas.

Por otra parte, la integración de los elementos verbales en la historieta se lleva a cabo según dos procedimientos básicos: el cartucho, superficie generalmente rectangular en la que se anotan textos de anclaje, más o menos cortos, cuya finalidad es presentar la voz de un narrador con mayor precisión, por ejemplo cuando de una viñeta a otra se cambia de escenario o de época; el globo, modo peculiar de presentar el parlamento de un personaje y que constituye la manera característica del género para integrar lo verbal a lo icónico; y los globos de textos que encierran las voces de los personajes y adoptan formas diferentes según el tono de la voz.

“El uso de tipografías es tan importante como el dibujo mismo, pues sus características ayudan a la interpretación del mensaje. Si el dibujo sangra, también puede hacerlo el texto, puede reducirse o disminuirse, o tomar colores que simulen estar ensangrentado para reflejar las heridas del personaje”
[3]. De la misma forma, se suman las onomatopeyas (bang, boom, plash, crash, paf, etc.) como otro tipo de lenguaje verbal que incorpora de esa manera un sonido (verbalizado) a la viñeta, para otorgar mayor frescura y realidad a la acción.

Finalmente se debe tener en cuenta que, “toda la ordenación de un cuadro es expresiva. El lugar ocupado por las figuras o los objetos, los espacios vacíos que los rodean, las proporciones, todo representa un papel. La composición es el arte de ordenar de una manera decorativa y funcional los diversos elementos o disposiciones del pintor para la expresión de sus sentimientos”.
[4]


[1] MATSUMOTO, Ángel, Como dibujar manga Nivel básico 1, Editorial Norma, España: 2004, p. 33.
[2] RODRÍGUEZ DIÉGUEZ, José Luís. El cómic y su utilización didáctica, citado por PEPPINO BARALE, Ana María. Didáctica del lenguaje de los medios de comunicación masiva. Barcelona: 1988, p. 48-50.
[3] GARRIDO, Rubén. La historieta al alcance de tus ojos (online) Colombia. 2006. Avalaible from Internet: http://ruben.garrido.eresmas.net/manualdelah/intro.html Consultado el 19/08/07
[4] MATISSE, Henry. Notas de un pintor, Barcelona: Editorial Gilli, 1989. P 128.



Lyz M- Lasckar

lunes, 9 de marzo de 2009

NAUFRAGANDO ENTRE PALABRAS...

Era casi la una de la tarde y ella no paraba de hablar, admiraba sus conocimientos, nadie ponía en duda que esa respetada académica sabía de lo que hablaba, pero entre ese mar de adjetivos y verbos danzantes, mis ojos, mis oídos y mi mente se nublaron, veía sus labios moverse mientras intentaba agudizar mis sentidos, cuando frente a mi vi a mis compañeros caídos suplicando por un minuto de silencio y un buen plato de almuerzo.


Así nace la historieta de lo burdo,lo sencillo, de la nada... Otras veces es trabajo delicado y tan maravilloso que nos embebe en mágicos viajes. Hoy les presento algo muy sencillo en honor a los ya mencionados caídos.



















domingo, 22 de febrero de 2009

Redescubriendo la historieta


- ¡Me lei un comic senscional esta semana! - afirmó un viejo amigo mio.

Recuerdo mirarle algo incredula mientras el emocionado no paraba de hablar de viñetas de fondos y formas, que para mí no tenían mucho sentido en aquel momento, pues me era imposible concebir que un "librito lleno de dibujos" fuese mejor que una obra literaria tradicional.Sin embargo me decidí a ojear aquel maravilloso trabajo del que mi amigo hablaba, pensando, que una vez lo leyera ratificaría que eso era cosa de niños y frikis.


Tomar por primera vez una historieta, leerla, intentar comprender su secuencia, que significan esas palabras que aparecen de pronto y a las cuales no podría otorgarse un significado literal, se convierte en una aventura digna de recordar. A medida que me adentré en la historia que aquellas hojas me contaban, cargada de elementos iconicos y verbales, se transformó lentamente mi concepción respecto a este medio de comunicación.

Ahora, varios años después, y con miles de historietas leídas, me pregunto: en el mundo actual, ¿Cómo hemos podido dejar de lado una herramienta comunicativa que bien puede sernos útil en nuestra práctica profesional como comunicadores? ¿No es acaso la historieta un medio que comunica? ¿No sirve la historieta como medio pedagógico e informativo? ¿No nos entretienen sus páginas transmitiéndonos mensajes tan variados como la personalidad del hombre?...

Aún respondiendo afirmativamente no solo a estos interrogantes, sino también, a muchos más que podríamos plantear, tenemos que en la época en que el abordaje político-cultural comunicativo nos habla de recibir mensajes y mediarlo a través de nuestra identidad y de las capacidades que adquirimos, seguimos en la oscuridad de ser una masa que no termina a apartarse de los paradigmas tradicionales.
- ¡Exprésate! ¡Comunícate!...- Se escuchan como un eco imperativo y urgente estas palabras.


No obstante, esta expresión esta mediada por una serie de elementos que la enriquecen y transforman a través de la capacidad de los sujetos de nos ser entes pasivos, sino, por el contrario: de intervenir en el texto, en la historia, en el devenir de la sociedad, e interpretarlo, reconstruyéndolo a partir de la realidad de su grupo social.

Tal vez ellos no lo sepan a ciencia cierta, pero los jóvenes historietistas hacen parte de esa población que comienza a despertar, y que tiene en sus manos herramientas de cambio poderosas, si saben utilizarse. El simple hecho de saber moldear e interpretar, como si se tratase de lo más común, los lenguajes verbo icónicos y sus infinitos elementos que encierran mensajes, contenidos en una estructura que es casi un misterio para tantos profesionales de la comunicación, aún en esta época; y de poder transmitir de esta misma forma las voces calladas por otros medios.

La historieta les permite adoptar posturas, transformarse a sí mismos y a otros, alcanzar poblaciones juveniles e infantiles que tienden a despreocuparse de los acontecimientos mundiales, tal como la experiencia nos lo presenta, y captar seguidores, que a su vez también podrán ser generadores de cambio; dándole fuerzas a los débiles, armas a los desarmados y ante todo una identidad a quienes parecen cada día confundirse más en la gran masa sin rostro sumergida en eso a lo que llaman globalización.


Lyz M. Lasckar

viernes, 20 de febrero de 2009

"Un poco de historia sobre la historieta"

El cómic nace casi al mismo tiempo que el cine; desarrollando su particular lenguaje icónico, su origen está vinculado a las características económicas, sociales y culturales de la sociedad que se originan.

Desde siempre el hombre ha utilizado imágenes con el fin de cumplir funciones comunicativas básicas de transmisión, información y entretener. Al hablar de los antecesores de la historieta o cómic, es inevitable nombrar los murales egipcios en forma de tira (que incluían imagen y texto), las cristaleras, el tapiz de Bayeux, las bandas que rodean las columnas romanas conmemorativas (como la Trajana o la de Marco Aurelio), los retablos medievales y los aleluya (con los que, mediante imágenes, se explicaban al pueblo historias, crímenes y sucesos en general), los dibujos de las civilizaciones precolombinas e incluso las primitivas pinturas rupestres. Sin embargo, su historia se relaciona más correctamente con la de la imprenta. Se considera uno de los primeros antecedentes del comic publicado en la prensa una litografía satírica de Napoleón Bonaparte, del caricaturista ingles James J. Gillray, hacia 1800. No obstante, se atribuye la creación de las historietas modernas al humorista ginebrino Rodolphe Topffer quien desarrollo una serie de obras dirigidas a un público adulto en el cual se mezclaban textos e ilustraciones que se sucedían unas a otras, en el año de 1829.

Sin embargo, es hacia finales del siglo XIX cuando aparece la primera pagina viñetada como tal en el periódico “New York World”, por el dibujante Richard F. Outcault. El personaje que crea es “The Yellow Kid” un chino vestido con un largo camisón amarillo de los barrios populares de Nueva York. Posteriormente, el boom de las historietas trae consigo la aparición de diferentes obras alrededor de todo el mundo. Ya en los años 30 comienzan a cimentarse las grandes casas comerciales de historietas estadounidenses que traen consigo la propuesta de una serie de personajes con superpoderes que vienen a salvar al mundo de la situación crítica en que este se encontraba sumergido.
Varias décadas después se relegan las historietas a un segundo plano en occidente hasta el punto de llegar a categorizarse como un género meramente para niños. Mientras tanto, alrededor del mundo, en países como Japón, maestros de la talla de Osamo Tzuka, emprenden empresas que llevan a potencializar y explorar los diversos beneficios de este medio comunicativo.Ya hacia los años 70 el mundo occidental empieza una nueva conciencia acerca de las virtudes de la historieta cuyo límite se confunde con el naciente género de la novela gráfica, creándose casas comerciales independientes que buscan consolidar una vez más la historieta como un claro ejemplo de la utilización del lenguaje verbo icónico.
Lyz M. Lasckar

La historieta y la Comunicación




Denominada el noveno arte, la historieta es una narración realizada por medio de una serie de imágenes sucesivas, elaboradas con diferentes técnicas y sustratos, que pueden o no estar acompañada de textos, y cuya estensión es variable. Existen muchos ejemplos famosos como Batman, Dragon ball, Superman, Sailor moon, Spiderman, Snoopy, mafalda, entre otros.


Tal vez el mayor logro de la historieta es su capacidad de unir la expresión gráfica (ilustraciones) con una parte casi literaria, que crea un medio de comunicación fácilmente entendible y atractivo para personas de cualquier edad.


La historieta como medio de comunicación masivo presenta en su composición un contenido manifiesto representado por sus elementos constitutivos, lo que todos vemos; y otro latente, que no es más que esa interpretación que será mediada específicamente por la capacidad o elementos que le permitirán entender y decodificar los mensajes en función de su grupo social al receptor.

No obstante, esta recepción crítica solo será eficaz si se apoya en las herramientas comunicacionales pensadas y elaboradas con detenimiento por el autor, quien las utilizará para conseguir que el mensaje sea asimilado por el receptor con claridad, y por tanto conseguir que la información transmitida cause el impacto deseado.

De esta forma el noveno arte llega a nuestros territorios para mostrar una nueva línea de expresión y comunicación, que enriquece activamente ese proceso de mestizaje cultural. Sentimientos, criticas, opiniones… hallan su campo de acción a través de trazos, perspectivas, sombras y exclamaciones de todas aquellas cosas que muchas veces se quedan enredadas entre pensamientos e impulsos, convirtiéndose en una voz contundente de autores y seguidores de este género.
Lyz M. Lasckar

martes, 17 de febrero de 2009

"Las Notas de Lyz"

Un gran saludo para todos!



"Las notas de Lyz" será un espacio en el cual presentaré diferentes temas encaminados a presentar a la historieta no solo como un elemento artístico, sino como uno de los principales medios de comunicación no solo a nivel nacional sino internacional, y ante todo como un icono de la cultura mundial, indistintamente del nombre que reciba: tebeo (España), fumetti (Italia), comic (EEUU), manga (Japón), manhwa(Korea)... pues la historieta no son solo una serie de cuadros acompañados con palabras, sino un medio de comunicación de gran versatilidad ya que permite llegar a diferentes tipos de público, abordando temas, que abarcan la percepción del artista, del mundo, sus emociones y sentimientos; recogen el sentir de su autor y la sociedad en que se desenvuelve así en apariencia se desarrolle en luegares inexistentes.Por medio de la historieta también podemos educar de forma didáctica, sirviendo como medio de información, pues transmite ideas y conocimientos, y plasma el reflejo de la realidad social y cultural del mundo y sus diferentes problemáticas.


En este espacio todos estan invitados a compartir sus opiniones, intercambiar ideas y comentar sobre los temas publicados e incluso proponer otros relacionados con la cultura y la historieta.


Así que nos vemos.




Lyz M. Lasckar