Este articulo esta dividido en dos secciones, les agradezco a quienes lo leen no emitir juicios hasta leer las dos partes. Este articulo es resultado de una investigación realizada para una catedra en la Universidad en el año 2008, por tanto los nombres y lugares referenciados se han omitido del articulo original, pues le prometí a los entrevistados hacerlo si llegaba a publicarlo.
“La profesora leyó todo el documento, nosotros nos pusimos a llorar porque pensábamos que se nos iba a meter el diablo, así que rompimos la cartelera de cumpleaños que tenia dibujado a Dragon Ball”, cuenta Elizabeth hoy. “Muchos de mis compañeros le arrancaron la pasta a sus cuadernos porque tenían a Pokemon y Yu-Gi-Oh”. Desde ese entonces el documento ha rondado entre niños, jóvenes y adultos de diferentes colegios e iglesias de la ciudad de Cartagena, aunque nadie se acredite la autoría del mismo, y no haya claridad acerca de su procedencia.
De igual forma, en la actualidad se encuentra en el internet páginas como www.youtube.com, en la cual se encuentran videos que aluden a los mensajes subliminales y la influencia “satánica” de los dibujos animados en los niños; además de foros con la descripción de los significados de los nombres de los personajes de series como Dragon Ball, titulo que según ellos significa “Bestia en venida”.
Son muchas las series de animación japonesa transmitidas en la televisión nacional e internacional, en las cuales se encuentra un alto contenido sexual, de violencia y un sin numero de temáticas que abarcan la discriminación, la religión, la política, entre otras. Y que por lo general, presentan opiniones muy radicales que son fuertemente influenciados por los modos de vida y las opiniones de los autores de las mismas.
Al indagar con diferentes personas respecto al contenido de dicho documento, encontramos que son muchas y muy variadas las opiniones acerca de este. Por una parte, Nélida B., pastora de la Iglesia Evangélica X, de esta ciudad, concuerda con el texto, afirmando que éste es veraz en su contenido. Para ella, propagar este tipo de informaciones, contribuye a alertar a los padres acerca del grave peligro que corren sus hijos al ser expuestos a este tipo de programas.
Continua en ¿INOCENCIA SATANIZADORA? 2da parte
LYZ M. LASCKAR
Que risa.
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