martes, 5 de octubre de 2010

GRAN BIBLIOTON!


(Click en la imagen para agrandar)

La Asociación KASUBE CLUB, y la RED DE BIBLIOTECAS PUBLICAS D BOLIVAR, invita a todos a participar en la gran Biblioton por la sala Infantil de la Biblioteca Distrital Jorge Artel.


Colabora con libros, cuentos infantiles, libros para colorear y de actividades, juegos (bingo, loteria, sumas y restas, abacos, armatodos, rompecabezas...) Instrumentos musicales... Y todo lo que creas puede servir para dotar esta sala.

La BIBLIOTECA DISTRITAL JORGE ARTEL ubicada en el barrio El Socorro de la Ciudad de Cartagena, es uno de los espacios, que en esta ciudad se ha convertido en centro cultural por excelencia, siendo el sitio de encuentro, y la "casa", de muchos grupos cuya acción social, cultural y artistica es ejemplo en la comunidad de opciones para el buen uso del tiempo libre, con enfasis en valores.

No dejen de participar!

LOS FANSUB...

Hace algunos años, cuando mi fiebre por el anime empezaba, navegando por la red descubrí lo que su el primer Fansub al que me uní. En ese entonces solo me dedicaba a esperar semana tras semana la actualización para poder disfrutar de otro capitulo de un manga que me traía atrapada.

Poco después vi un mensaje que me llamó la atención y que indistintamente la página en que sea publicada sule decir, palabras más, palabras menos: "Necesitamos ayuda... Se necesitan editores, traductores ingles español, japones español, cleaners...". Fue allí cuando mi verdadero interés por ver que estaba detras de todo ese engranaje que debía funcionar muy bien para que miles de fanaticos en todo el mundo puedan disfrutar de sus series favoritas, y conocer otras tantas,

Antes que nada, quiero intentar definir lo que es un Fansub. Se supone que es un grupo de personas que suelen traducir, editar y publicar en la web, generalmente en páginas gratuitas, y por amor al arte (es decir, no hay compensaciones economicas por trabajar en un fansub) series, comics, animes, mangas, peliculas.... No obstante el termino suele relacionarse solo con anime y manga. Casi siempre estas series no han sido licnciadas en el país al que el fansub va dirigido, pero con esto de la universalidad de la red, pues es un poco complicado afirmarlo. Generalmente el fansub cuenta con un staff que trabaja conjuntamente diferentes proyectos. No obstante, también hay fansubs que se crean para un proycto especifico que al terminar desaparece.

A simple vista parece muy sencillo; pero no es así. Para que la labor de los fansub sea la mejor, necesita contar con un numero de personas que este siempre presta a dedicarle su tiempo a este trabajo, entre ellos conocedores de ciertos idiomas capaces de realizar buenas traducciones, chicos y chicas con algo de conocimiento en programas de edición como el photoshop, correctores que revisen esos detalles que pudieron escaparse, pero ante todo, materia prima con la que trabajar, es decir scans o raws del proyecto en cuestión. El equipo debe poder trabajar conjuntamente, muchas veces cada quien desde su país de origen, y entender que cuando uno se atrasa, pues los demás también.

Aún así, no siempre este trabajo es bien apreciado por los lectores que suelen criticar el esfuerzo realizado por los fansubs. A esto hay que sumar que las editoriales han aumentado e grado de cuidado de los proyectos en la web, debido a la proliferación de grupos, en muchos casos, repitiendo los mismos proyectos una y otra vez. Esto sin contar con quienes suelen plagiar el trabajo de otros grupos de la forma más descarada, y subirlos a otros servidores.

El trabajo de estas personas no es sencillo, y ciertamente no puede compararse con un original, pero aun así es la unica opción que cientos de personas tenemos para tener acceso a nuestros mangas y series favoritas, ya que no hay editoriales que publiquen y distribuyan comics en nuestro país. Y debe reconocerse que en su mayoría la calidad del trabajo es excelente: tal es el caso de fansubs como FBD fenix, Mis mangas Favoritos completo MMFC, y Aluras Worl, que en mi parecer suelen deleitarnos cn unas joyas.

Además de todo esto, los fansub suelen abrirle espacios a sus miembros para publicar sus obras originales, algunas de estas dignas de ser tomadas en cuenta como jóvenes promesas de este arte. Funcionando así como una plataforma para nuevos talentos que de otra manera seguirían aislados.

No queda más que agradecer a todas las personas que realizan incansbles este trabajo, y que creo ponen su grano de arena para que la información, el regalo más preciosos que puede darsele a alguien, se comparta.

LYZ M. LASCKAR

martes, 28 de septiembre de 2010

“EL HASTA SIEMPRE DEL HADA Y LA SIRENA”


El profesor intentó sugestionarnos hablando de arañas, antes de que colocara mi mano dentro de la bolsa negra. Se suponía que debía intentar palpar algún objeto desconocido y hablar más tarde de ello. Sentí algo de desconfianza. No sabía si tal vez fuese del tipo bromista. En ese caso, en serio podría haber en la bolsa uno de esos lagartos de plástico a los que les tengo tanto asco, aunque no sé por qué. Pero, con sólo rozar con mis dedos la tira de papel propalcote dentro la bolsa, mi mente voló varios años atrás y sentí una inmensa melancolía.

Ella me miró con tristeza.

- ¡Cuídate mucho! – le dije sonriendo.

- Rose…- susurró tristemente mi nombre apretando con fuerza mis manos.

En ese momento pensé en lo bueno que hubiese sido tener dinero de sobra y poder disponer de él a mi antojo para decirle “quédate”. Era irónico, la primera vez en la vida que tenía una amiga sincera, alguien a quien contarle absolutamente todo, y ella debía irse tan lejos. Entonces, la miré y supuse que las cosas serían aún peor. En algunos meses yo estaría tan ocupada que no tendría tiempo para escribirle. Ella estaría distraída tratando de adaptarse a ese nuevo lugar, y tal vez antes de lo que esperábamos, comenzaríamos a distanciarnos. Y así, finalmente, terminaríamos por ser dos completas extrañas.

- ¿En qué piensas? – preguntó al notarme distraída.

- En nada… - sonreí una vez más.

- ¡Mira! – sacó del bolsillo delantero de su jardinera un pedazo de papel brillante.

En ese momento reparé en el papel que ella acababa de entregarme. Parecía un pequeño tiquete con un doblez en el centro, bien marcado de tanto apretarlo. Rectangular, de unos 15 centímetros de largo y unos 5 de alto. Impreso a full tintas, con colores fucsia, verde, azul y amarillo, ostentaba un sonriente muñeco de palitos que anunciaba con letras negras, bordeadas en estrellas y flores, las nuevas promociones de la aerolínea para casos como el de ella: una niña de 16 años que debía ir a vivir con su padre a otro país, ante la inminente muerte de su madre.

- Está lindo, no? – Me arrebató el papel.

Eli y yo nos conocíamos desde hacía muy poco tiempo. Pero esos 3 meses, habían sido una experiencia que marcaría mi vida para siempre. Solíamos pasar las tardes estudiando juntas, yo le ayudaba a practicar ingles y ella, bueno, ella simplemente me oía hablar de mis bacterias aunque nada de eso pareciese tener sentido. El resto del tiempo lo gastábamos dibujando y escribiendo sobre hadas y sirenas. Finalmente, tiradas en el suelo de mi habitación, observábamos las mariposas rosas, lila y aguamarina, que yo había pintado en el techo.

- Tal vez tú puedes mudarte a Estados Unidos cuando termines tu carrera.

- Tal vez… - reíamos juntas…

La voz monótona y fría anunció que los pasajeros de su vuelo debían pasar a otra sala. Nos abrazamos con tristeza, pero ninguna de las dos lloró, eso hubiese sido como dar todo por perdido. Ella se marchó vestida de rosa, su color favorito, con su cabello, negro de largos rizos, suelto y lleno de florecillas de colores. Abrazando un gran oso de peluche marrón. Su tía nos miró y lo único que preguntó fue por qué llevábamos el mismo peinado y habíamos vestido casi igual. Yo respondí que no sabía. En serio no lo sabía…

Esta tarde gris y lluviosa le he estado dando vueltas a ese asunto. Me han dado ganas de tomar mi libreta de dibujos y tratar de pintar una de esas hadas, o tal vez una sirena. De pronto recordé que Eli me había preguntado la noche anterior que llevaría puesto yo cuando fuese a acompañarla al aeropuerto, y yo sin prisa contesté que tal vez lo de siempre: algo rosa y muchas flores.

- “Quería un recuerdo de lo iguales que tu y yo éramos, por si las cosas cambiaban” – me confesó ella ayer por teléfono, algún día te muestro la foto que nos tomó mi tía.


LYZ M. LASCKAR



domingo, 1 de agosto de 2010

UN LUGAR PARA SOÑAR...









Solía pasar horas en aquel improvisado refugio en el que Alice venía de visita inspirando cada frase que más tarde se convertiría en historias, ilustraciones o una canción. Su olor a madera y rosas secas era embriagante y al tiempo mágico. Me llenaba de paz mientras escuchaba en silencio mis oraciones y calmaba mis lágrimas. Nunca le di un nombre, pero nuestra relación era tan íntima y profunda, que le consideraré siempre mi primer amigo.










Recuerdo el día en que lo vi por primera vez, había salido de paseo con mi familia y allí estaba él, su forma rectangular y firme, su color caramelo, aquel delicado tallado en la parte frontal… me pareció perfecto.







- ¿Te gusta?- preguntó mi papá al ver la expresión en mi rostro.




- ¡Sí!- contesté con una gran sonrisa.







Una semana después, al llegar del colegio, me sorprendió hallarle en mi habitación. Encontrarle allí me hizo sentir adulta aunque solo tuviese nueve años.







- Ahora tienes un lugar donde hacer las tareas y dejar tus papeles.- dijo mi papá.




- ¡Ya no hay excusas para tener regados tus papeles por toda la casa!- sonrió mamá.




- ¡Mi propio escritorio!- dije para mí como exaltando una gran victoria.







Tenía poco más de un metro de alto, unos 70 centímetros de ancho y metro y medio de largo. Estaba hecho en roble, contaba con dos gavetas del lado derecho, la superior un poco más pequeña que la inferior, ambas con cerradura, y tenía un espacio para colocar la silla que ocupaba las dos terceras partes inferiores, sin embargo, esto solo se notaba al sentarse frente a él, pues del lado contrario una lamina de madera hacía que pareciera completamente cerrado, lo cual lo hacía un escondite perfecto.







Ubicamos mi escritorio frente a mi ventana y de inmediato coloqué sobre el algunos peluches miniatura y un portalápices rosa, hojas, muchísimas hojas y mi caja de colores. En la gaveta superior guardé los cuadernos y los libros del colegio, y entregué copia de la llave a mi mamá, y luego, ya a solas, guarde con sumo cuidado en la gaveta inferior las libretas donde escribía por horas sobre todo y nada, las cintas con mis canciones favoritas, las flores que alguien me había regalado, algunos poemas que no leía a nadie, un viejo libro de José Asunción Silva y todo aquello que no deseaba que nadie encontrara…


Fui creciendo mientras mi amigo envejecía. Pasaba mucho tiempo recostada sobre su firme superficie, buscando figuras en el cielo mientras esperaba la visita de Alice, en especial, cuando ella y yo peleábamos por su estilo, ya que mi musa parecía querer una cosa y yo otra en esa época. No obstante, fueron más las horas que pasé refugiada bajo mi escritorio. Me escondía allí cuando quería estar sola, cuando quería pensar o llorar, leer detenidamente algún texto o hablar con alguna persona por teléfono en secreto… El era mi cómplice y amigo, mi confidente, y siendo sinceros, prefería su compañía a la de otros niños.


Cuando Alice traía a mí una idea grandiosa era mi escritorio quien servía de apoyo para darle forma, sobre él nunca hizo falta un bolígrafo o un lápiz, y mucho menos, una hoja en la que poder plasmar aquellas ocurrencias y sentimientos. Junto a él encontraba la fuerza que necesitaba para recrear mi mundo al compás de una canción. Fueron gratos momentos…


Pero, finalmente, nuestra relación se fue acabando, tal vez porque al cambiarnos de casa ya no tenía suficiente espacio para él, así que mi mamá lo ocupó en otras cosas, o quizás, porque para mí aquel custodio de mis secretos ya no era adecuado, en realidad no lo sé. Día a día se fue deteriorando, quedando en el olvido, y aunque en algunas ocasiones quise rescatarlo, no fue posible, debía abandonarlo a su suerte en otra habitación donde su olor a flores se perdió con el devenir del tiempo y los secretos, ahora ocultos en otro lugar, se cambiaron por cosas que ya nadie necesitaba.


Mas aquel amigo que me apoyó tantas veces siempre estará en mis recuerdos, igual que en casa persisten regados mis papeles, ya que, aún ahora, me cuesta encontrar un lugar en el que Alice y yo congeniemos tan fácilmente como lo hacíamos en su refugio.






LYZ M. LASCKA
R

jueves, 29 de julio de 2010

LA DESHUMANIZACION: ¿NUEVA PRÁCTICA DE LA ENSEÑANZA ?

Me encontraba limpiando un poco mis viejos archivos cuando de repente tropece con un one shot que lei hace mucho Doctor Chambelee de Masakazu Katsura. Y aunque tal vez el protagonista de esta historia sea un ser fantastico, visto de cerca su ser vampiro parece hacer eco de los llamados por muchos "chupa sangres" modernos: los médicos.

...Podía escuchar hasta mis pasos, aquella mañana, al caminar por el pasillo del hospital. Era increíble la desolación de aquel lugar las paredes más que blancas eran una patética combinación de líquidos corporales, mugre y desinfectantes. Aguante mi respiración por un segundo. El olor a muerte y pobreza penetraba hasta el último rincón de mí ser.


- Dr Kraviz, presentarse en la sala de urgencias...- Dr Kraviz, presentarse en la sala de urgencias, por favor-...


- ¡No a ese detestable lugar! - Me dije a mi misma virando sobre mis talones

- ¡No otra vez!...

Desde hacía tres años me encontraba condenada a soportar los interminables casos de “urgencias” que todas las noches y hasta entrada la mañana, se presentaban durante mi guardia, en ese antro de mala muerte, situado en medio de la nada.

- ¡Ayúdenme! – gimió el hombre viejo a mi lado mientras se dejaba deslizar lentamente, recostado en la pared hasta caer al suelo, dejando un rastro de sangre, como única prueba de que una vez estuvo allí – Lo esquive a tiempo; ya no había nada que hacer por ese viejo - pensé cerrando los ojos un segundo mientras continuaba mi camino… (RPL)

Esto lo escribí luego de una mañana (poco más de 7 horas) en una reconocida clinica del estado en esta ciudad, de la cual me reservaré el nombre luego de ver el vaiven de las enfermeras y medicos y por primera vez observar el reflejo del dolor y la muerte en alguien cerca de mi, suplicando por ayuda sin que su presencia haya sifdo en lo más minimo relevante para alguien en ese lugar.


Desde muy temprana edad, por no decir que desde antes de ser concebidos, la mayoría de padres sueñan con ver a sus hijos convertidos en profesionales de éxito, la mayoría de las veces esa fantasía hace referencia a la bata blanca del médico, o, al portafolio del abogado condenando criminales en un juzgado. No obstante, a medida que crecemos, nos perfilamos hacia diferentes oficios, algunos logramos la meta, otros tantos, por diversas circunstancias, se quedan en el camino, sino lo extravían.

Hay cientos de historietas, libros y films que no hacen más que tratar de enseñarnos algunos de esos cientos de casos en los cuales tratamos de encontrar una vez más el sentido de nuestra existencia, una existencia que si bien es cierto debería valer por el simple hecho de que como seres humanos deberíamos ser respetados y tenidos en cuenta, va muy alejada de esto, mediada por miles de factores sociales, psicológico, económicos, entre otros, que nos hacen sentir que nuestro rumbo está perdido, y que nos lleva en muchas ocasiones a sentir que somos tan poco, que ni siquiera merecemos vivir.

La experiencia, que unos pocos privilegiados tenemos el honor de vivir, de ingresar a una institución de educación superior como lo es una Universidad, es una etapa que debe aportar grandes enseñanzas y un enriquecimiento personal, intelectual y cultural inmenso, sin embargo, también es fuente de excesos y paradigmas que pueden cambiar nuestra vida de forma drástica.

- ¡Hombres jugando a hacer el trabajo de Dios!- decía una señora, diabética, a quien atendí cuando realizaba mi tesis - ¡Se siente bien que a uno lo llamen por el nombre y lo miren a los ojos!- agradecía lo que mi grupo de trabajo y yo hacíamos.

Casos como este se ven a diario reflejando una realidad tan cotidiana que debería preocupar. En la actualidad, debido a los sistemas y leyes que han convertido la salud en un negocio, el personal de esta área tiene como prioridad el cumplir un horario que no da espacio a escuchar a la persona y verla como un ser de carne y hueso, sino que se limitan a contemplar el numero de una historia clínica a la cual ni siquiera miran a los ojos mientras atienden, y que tiene derecho solo a enfermarse de algunas cosas que aparecen en una lista como permitidas por el presupuesto, esto sin contar que los exámenes diagnósticos complementarios y los medicamentos y terapias, son obviados por lo general para evitar una reprensión por los administrativos, y por esto en muchos casos el paciente no se diagnostica a tiempo para salvar su vida o las posibles complicaciones.

Pero, lo peor no es la frialdad y limitantes del médico, cuando pertenecemos a una facultad de cualquier ciencia de la salud, llámese odontología, medicina, bacteriología, enfermería,… El joven estudiante puede que por lo general, entre con la intención de salvar al mundo, pero en su mayoría la creencia de que su excelencia académica los hace superiores a los estudiantes de otras áreas, que su carrera es la más complicada y extensa, que lo que dicen es ley y no hay contradicción desde ningún punto, hace que cuando llegan a la práctica médica casi todos se hayan deshumanizado, a tal punto, que parecen necesitar siempre de dos lugares, uno para ellos y otros para su ego.

En las clínicas, en especial las públicas, los pacientes sucios, con hambre y sin ser atendidos, entre otras quejas, claman que se les dé un buen trato; a los niños, y en especial a los adultos mayores ya no les duele lo que ellos sienten, sino lo que el médico dice, hay horas para enfermarse, no hay derecho a tener miedo de quedarse solo en la clínica, porque no hay espacio para compañías, y si se le ocurre despertar con un malestar a la enfermera de turno, más vale que sea de muerte o es posible que el reclamo y la reprimenda sea tan grande y excesiva que el paciente decide aguantar el dolor antes de tener que escucharla.

En el caso de nosotros los bacteriólogos, es común, que los pacientes teman a las agujas, pero eso parece no importar, después de revisar los papeles que autorizan las muestras, halamos el brazo, lo limpiamos, colocamos el torniquete, y clavamos la aguja, sin importar nada, y si se perdió la vena, la buscamos moviendo la aguja de un lado a otro como si la persona frente a nosotros no sintiera. Finalmente, el paciente aun agradecido dice sonriendo “gracias”, y se le contesta con un: “No se le olvide venir por los resultados a x hora, después no se le pueden entregar”. Parece que hemos olvidado que el quehacer y fin de nuestra profesión es tratar, aliviar y curar al ser humano.

Aún más preocupante es que esta plaga de la deshumanización se ha extendido a todas las carreras, preferimos tratar con números, hechos o maquinas, y dejamos a las personas de lado, como si fuesen lo menos importante. “El numero x”- llama la recepcionista a quien espera en una fila, “el estudiante y”, llama el profesor al tablero utilizando el número de lista y no el nombre…

Es complicado comprender hasta qué punto las actitudes y comportamientos de las personas son correctas o no, y por tanto que juicios deben ser promulgados y de qué forma. El comunicador social, como instrumento de la sociedad debe intuir desde su ética profesional la manera precisa de informar, y cumplir en general su labor, sin que esto afecte o viole los derechos de las personas.

Escalar posiciones es una tentadora oferta que se nos muestra desde muy temprano ofreciéndonos el reconocimiento anhelado, un futuro promisorio y un éxito rotundo, sin embargo, hay dos formas de hacerlo, por una parte podemos esmerarnos y hacer lo mejor posible, compitiendo sanamente, estudiando, buscando la noticia en el lugar de los hechos, cumpliendo nuestra labor social humanizando lo que informamos, que casi siempre son cosas relacionadas con las personas a quienes ha afectado; por otra parte, podríamos sobornar a quienes tienen el poder, plagiar notas, caer en el sensacionalismo e incluso en el amarillismo, y hasta vender nuestra conciencia. No es raro que escuchemos a un periodista exaltar las lagrimas de una madre desolada por la muerte de un hijo, más que para que se conozca su tragedia, exhibiéndola como trofeo porque se ha conseguido una primicia; organizar cacerías de brujas creando gran revuelo, y en caso de descubrir que se ha errado, disculparse entre dientes y tapizar las cosas para no afectarnos, sin importar a quien hemos perjudicado, ocultar o disfrazar verdades para beneficiar a terceros, y promocionar algo por intereses creados, sin tener en cuenta lo perjudicial que pueda llegar a ser.

La ética, muy ligada desde siempre a la moral, en el comunicador social, debe primar, abanderando cada proyecto en la transparencia de los actos y la conciencia, convirtiéndonos en instrumento transformador y no manipulador, evolucionando, llenando de esperanza y no de lodo nuestras empresas, con la insignia de que tal vez, si fuésemos mas humanos, y más apegados, comenzaría una época en que el ser humano, volvería a ser visto en todas sus dimensiones, y no, exclusivamente, como un anexo a todos los proyectos que se desarrollan; no hay razón de peso suficiente para enseñar y aprender a dejar nuestros sentimientos guardados en un cajón al salir de casa en la mañana, ni convertir el corazón en un iceberg que no se calienta ante el roce de una mano, tal vez esto complique delimitar el lugar del cual no podemos pasar para tratar de ser lo más objetivos posible, pero aun cuando tratamos de no sentir, ya estamos siendo subjetivos.

Es cierto que esto no se aplica a todos los casos, hay personas extraordinarias en las instituciones que visitamos a diario ofreciendo lo mejor de sí, entregándose de lleno a los otros, pero de vez en cuando hagamos cuenta y preguntemos ¿Cuándo dejé mi humanidad en el cajón del olvido?

LYZ M. LASCKAR


"Vale por una sonrisa"

Había ya olvidado lo que se sentia sonreir sin la preocupación de sentir el peso del mundo a tus espaldas, de acallar tus pensamientos y olvidar tdo a tu alrededor, de contener la respiración y retomarla como si fuese tu primer alito de vida, bueno... Tal vez no lo había olvidado, solo intentaba hacerlo por esa costumbre que parece rondar de buscar la manera de deprimirnos más justo el día que nos va mal, para así poder dar rienda suelta al llanto y el dolor y autocompadecernos un rato para luego levantarnos en un ataque de optimismo.
Pero hoy por más que lo intentaba nada me hacía gracia. Entonces comencé a desquitarmelas con todo lo que había en mi cuarto que pareciera "feliz" y terminé por apagar la luz para que los colores rosa, lila y aguamarina de las paredes no me hicieran sentir complacida de como armonizaban y lograban que el lugar tuviese un ambiente calido y acogedor.

Así que sin animos de resignarme tomé mi libreta de dibujos y empecé a garabatear algo, con la escasa luz del computador, cuando al dar vuelta a la página se resvaló un pequeño papel ya gastado, copia de un vale que había con cuidado elaborado hacia varios años para repartir a mis amigos. Mi sorpresa fue tal que no pude evitar sonreir con intensidad pensando en la persona que siempre he querido ser y no en la que siempre soy, y viendo aquel día como otra de esas bromas cosmicas que es mejor no tratar de comprender simplemente me di por vencida: definitivamente no puedo dejar de ser yo.


LYZ M. LASCKAR

lunes, 7 de junio de 2010

La importancia de la historieta parte 2

Posteriormente, se realizó un segundo trabajo "OPINION DE LOS ESTUDIANTES DE COMUNICACIÓN SOCIAL DE LA UNIVERSIDAD DE CARTAGENA SOBRE LA HISTORIETA COMO MEDIO DE COMUNICACIÓN EN SU DESEMPEÑO PROFESIONAL", el cual si bien no iba encaminado a los historietistas, trató de comprender desde personas del sector de la comunicación cual es su concepción sobre la historieta. Como resultado de este se concluyó que para esta población los medios de comunicación masiva se caracterizan por llegar a un gran número de personas y cumplen la principal función de informar, dejando de lado otras características que son cualidades esenciales de los medios masivos, como sus usos en la enseñanza y la publicidad, medio de entretenimiento, y ser una forma de expresión y crítica.

A esto puede sumársele, que para los estudiantes de comunicación social de la Universidad de Cartagena, los medios tradicionalmente reconocidos como la radio, la televisión y la prensa son los que cobran mayor importancia, dejándose en segundo plano medios como el cine, las revistas, y la historieta que ofrecen amplios beneficios como medios de comunicación, aunque esto podría atribuirse, al parecer a un desconocimiento de lo que son los medios masivos como tal, sus funciones y el uso de los mismos en la labor del comunicador.

Finalmente se realizó un tercer trabajo " UN LUGAR MEJOR PARA TODOS EN EL QUE SEAMOS MEJORES PERSONAS", este a diferencia de las anteriores investigaciones fu de corte cualitativo, lo cual permitió adentrarse en detalles muy propios de la población entrevistada.

El trabajo realizado conjuntamente con estos jóvenes, en donde nos permitieron entrar en sus vidas a partir de su vocación artística, nos dan muestra que estos historietistas son un ejemplo elocuente de cómo desde ese universo cultural pueden tejer y construir ideas que puedan aportar a un proceso en donde, desde unas posiciones proactivas, se puedan proponer y generar iniciativas idóneas de convivencia ciudadana.

Es decir, escenarios de integración como el grupo Kasube, se convierten en unos espacios de aceptación de los diferentes modos de pensamiento, que a su vez son un reflejo de cooperación en donde se manifiestan unas actitudes de reconocimiento mutuo, abriendo así las posibilidades a que se desarrollen procesos de integración y construcción ciudadana.

En fin, tal vez estos tres trabajos de investigación no abarcan a un numero inmenso de artistas que comparten esta afición por el noveno arte, muchos de los cuales lo convierten en su modo de vida, y soy consciente de que la realidad que se afronta en esta ciudad frente a la aceptación por la historieta, es muy diferente a la que se encuentra en otros países, como por ejemplo Chile y Argentina, solo por nombrar algunos, en los cuales existen escuelas formales dedicadas a la enseñanza de la historieta. No obstante, deseaba compartir esta base con aquellos que al igual que yo han encontrado en la historieta infinidad de virtudes, y extender la invitación a quienes quieran seguir investigando al respecto.

Y si alguien está interesado en leer estos documentos completos puede enviarme un mensaje a lyzlasckar@gmail.com, que con gusto se las hare llegar a toda prisa


LYZ M. LASCKAR

La importancia de la Historieta 1ra parte

Tal vez el título de esta entrada suene un poco redundante, pero es tal vez una de las mejores formas de describir el tema que voy a tratar a continuación. En mi caso particular llevo poco en el oficio de hacer historietas (10 años), en comparación con el tiempo que llevo dibujando y escribiendo (25 años, lo que equivale a toda mi vida). Y si bien mi inicio en el noveno arte se dio por mi gusto en el dibujo, desde que le conocí he sido testigo del valor que no solo como medio de entretenimiento tiene, sino de su potencial como un medio de comunicación que ha traspasado las barreras del idioma y el tiempo, para convertirse en una forma de expresión que permite al dibujante y escritor plasmar sueños, ideas, saberes... Dejar en claro su punto de vista y/o el de una comunidad frente a un tema o hecho, e incluso desahogarse.

Al comunicarnos expresamos lo que somos, lo que sentimos, pensamos y vivimos; y esa convivencia se convierte en nuestra esencia que enmarca las particularidades de la cultura representativa de una persona.Esta afirmación que hago no es una reflexión que nazca solo a partir de mi experiencia, sino también es resultado de una serie de trabajos de investigación en los que he tenido la oportunidad de trabajar desde hace 3 años, como estudiante de Comunicación social de la Universidad de Cartagena.

El primero de estos fue: “Influencia de la historieta en la concepción y formación de valores ético-morales en los jóvenes de la Asociación Kasube de la ciudad de Cartagena”. La Asociación Kasube es un grupo dedicado a enseñar y promover el noveno arte en esta ciudad, por medio de diferentes actividades como talleres, exposiciones, charlas, galerías, entre otros.

Luego de analizar la información recolectada encontramos que para los jóvenes de la Asociación Kasube la historieta es un arte, el cual practican constantemente para mejorar sus capacidades creativas. Se inspiran de diversos temas para realizar sus obras, entre estos la literatura, de la cual prefieren géneros que van inclinados hacia la fantasía, la mitología, las aventuras y la acción, sin descartar otros. Conciben la historieta como un medio de comunicación por excelencia, ya que permite llegar a diferentes tipos de público, abordando diferentes temas, que abarcan la percepción del artista del mundo, sus emociones y sentimientos; y con él se puede enseñar de forma didáctica, sirviendo como medio de información, pues transmite ideas y conocimientos, y plasma el reflejo de la realidad social y cultural del mundo y sus diferentes problemáticas.

Estas características permiten que el historietista convierta su trabajo en una herramienta generadora de cambios en sí mismos y en la relación que tiene con quienes se encuentran a su alrededor incluidos padres y maestros. Quienes aunque no siempre le apoyan en su quehacer, de alguna manera ven reflejada las virtudes obtenidas a través de esta ocupación; que incluso ayudan a crear una conciencia social al transmitir en su lenguaje opiniones y criticas, sin que esto sea un atentado o camisa de fuerza para el lector.

Continua....

LYZ M. LASCKAR